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martes, 12 de junio de 2012

Lars Von Trier el más apocalíptico de los últimos tiempos

Lars von Trier, generó en Cannes 2011, un gran escándalo por sus declaraciones acerca de A. Hitler: "Creo que entiendo al hombre… No es lo que llamarías un buen tipo, pero entiendo muchas cosas de él y simpatizó con él un poquito. No estoy a favor de la Segunda Guerra Mundial y no estoy en contra de los judíos".

Después de ver Melancolía (2011), su último filme, me queda claro, que es un hombre fascinado por el Apocalipsis y los simbolismo que este encierra. Por consiguiente pienso que la declaración que hizo en Cannes, puede leerse de la siguiente manera, después de ver esta película: Es un hombre que cree que la humanidad es mala, por naturaleza, y por ello busca eximirse de una u otra forma, ya sea a través de la religión, de la ideología, por un poder sobre natural que redima sus culpas (Anticristo, 2009) o mediante el poder del cosmos, como sucede en Melancolía.

Melancolía es protagonizada por Kirsten Dunst y Charlotte Gaisnsbourg, esta última parece ser la musa de sus últimas obras cinematográficas. El tema, me recuerda muchísimo, a la película de Ingmar Bergman, Persona (1966) en la que dos mujeres se encuentran en medio de la naturaleza y la concientización del verdadero yo de cada una de ellas se disuelve porque no hay fortaleza en los sentimientos ni consistencia en sus personalidades, el estar expuestas a la soledad y a la inmensidad de la naturaleza quedan inciertas, como seres pequeños incapaces de decidir su destino.

Melancolía, es aún más apocalíptico que Anticristo, porque es la historia de dos hermanas que en la soledad y en el aislamiento de la sociedad exploran sus más íntimos miedos y sentimientos, contraponiendo sus personalidades, no obstante, la debilidad de carácter y la hipocresía de la sociedad quedan expuestos ante la amenaza del choque de un nuevo planeta, Melancolía, contra la Tierra.
Lars von Trier hace una bella metáfora de lo que Melancolía, el planeta nuevo, le puede hacer a la Tierra: simplemente acabar con la vida. La melancolía es la tristeza vaga, permanente y profunda que siente un ser humano, ya sea por causa física o moral, y que hace que el sujeto que la padece no se sienta a gusto ni disfrute de la vida.

Los poemas visuales que elabora Von Trier, son una especie de viaje metafísico comparado con 2001: Odisea al espacio (1968) de Stanley Kubrick o El árbol de la vida (2011) de Terrence Malick. La música de fondo que ocupa es de la ópera de Richard Wagner: Tristán e Isolda, una ópera llevada por la pasión, el odio, la traición, la muerte y el amor. Nada más dramático para enmarcar un poema visual destinado al Apocalipsis.

El manifiesto de von Trier en sus últimos trabajos es: la inconsistencia y contradicción emocional de los seres humanos y la conexión que existe con la naturaleza, siendo ésta capaz de evocar las realidades más ocultas de nuestra psique hasta destrozarnos o redimirnos. De una u otra forma von Trier, exacerba sus miedos y los remide en Melancolía, demostrando que el fin del mundo no existe, es una mera suposición terrenal o quizás una condena antinatura.

viernes, 8 de junio de 2012

Polanski y su gratificante escarnio a la sociedad

Roman Polanski  es un directorque se ha caracterizado por dirigir películas en donde las verdades son ocultasy perversas. Lo mismo sucede con su última película ¿Sabes quién viene? (Carnage), una adaptacióncinematográfica de la obra teatral Carnage, de la francesa Yasmina Reza. Con las actuaciones,maduras y apasionadas de: Jodie Foster, Kate Winslet, John C. Reilly yChristoph Waltz.

La película comienza con la pelea, a golpes,entre dos niños compañeros de clases. Los padres del niño agredido, Penélope yMichael Longstreet (Jodie Foster y John C. Reilly) reciben en su domicilio aNancy y Alan Cowen (Kate Winslet y Christopher Waltz), padres del niño quegolpeó al hijo de los Longstreet.  En la reunión los padres tratan deconvencerse unos a otros sobre quién es la víctima y quién el victimario. Entredisculpas,  buenos tratos y comportamiento recatado, derivado de lareflexión sobre lo que debería ser, la racionalidad de ambas parejas secomienza a desdibujar y las emociones comienzan a florar entre el paso deltiempo, un té, un budín de frutas y unos whiskies.
Cualquiera que sea el género quePolanski dirija o escriba, nos llevan  a una premisa básica, heredada delos años sesenta y setenta: ¿Quiénes son realmente los personajes? Desde Culde sac (1966), Bebede Rosemary (1968), Elbarrio chino (1974) yEl escritor fantasma (2010), los personajes de Polanski son una dualidad y dentro de esadualidad les inserta emociones tan humanas y tan contradictorias, que crean porende doble conflicto.

Uno de los méritos de Polanski, enesta película, fue adaptar el lenguaje teatral al lenguaje cinematográfico,logrando así rodar una película en tiempo real, sin elipsis de tiempo,eliminando el tedio para el espectador, pues lo único que vemos son cuatropersonajes y un extra; los escenarios, la sala, el baño, y el pasillo deldepartamento.

Entre otros grandes aciertos delfilme: el dinamismo e ingenio del guión; los actores, que interiorizan el temperamentode sus personajes con una serie de desmentidos, que como es costumbre enPolanski no nos deja definirlos de una manera simple, con valores ambiguos,como el clásico Jack Nicholson en El barrio chino o Ewan Mcgregor en El Escritorfantasma.

Es tal el escarnio que hace Polanskide la doble moral que no queda de otra más que reírse ante lo inevitable, lainsoportable levedad del ser, plasmada magníficamente en ¿Sabes quiénviene? Unaespléndida sátira en donde el director se burla de la supuesta civilización delos seres humanos, de tal suerte que sus personajes, al querer hablar y aclararlas cosas como gente “decente” o “civilizada” son los instintos humanos,primitivos, los que terminan exponiendo el verdadero temperamento deestos.

La película hace evidente el miedoque tenemos como seres humanos a aceptarnos. Total, siempre estamos maquillandolo que somos para agradar, no sé pero quizás si supiéramos valorar lo que somosy respetar lo que son los demás la vida no sería una sátira como la película deRoman Polanski, sería una comedia de Billy Wilder.

Ficha técnica
Título original: Carnage
Título en México: ¿Sabes quién viene?
Director: Roman Polanski
Guionista: Roman Polanski y YasminaReza
Actores: Jodie Foster, Kate Winslet,Christoph Waltz, John C. Reilly.
Año: 2011

martes, 5 de junio de 2012

David Cronenberg y sus alucinaciones, no favoritos en Cannes

La primera vez que conocí una pelí de David Cronenberg fue con El almuerzo desnudo (1991) basada en la novela de William S. Burroughs. Así que el primer acercamiento a él fue, por así decirlo, un encanto, pues para empezar el argumento era totalmente innovador. William S. Burroughs pertenece a la generación beat. Corriente literaria, sin la cuál la contracultura no hubiera sido posible y la psicodelia no existiría. Los beat surgen en los años cincuenta, entre sus autores más destacados se encuentra Allen Ginsberg con Howl (1956), En el camino (1957) de Jack Kerouac y El almuerzo al desnudo (1959) de William S. Burroughs.

Los beatniks rechazan los valores estadounidenses clásicos, proclamaban el uso de drogas, libertad sexual y el estudio de la filosofía oriental. Presentaban un gusto ecléctico por los fenómenos místicos, ocultos y mágicos. Allen Ginsberg profesaba la búsqueda de Dios en sus poemas, antes de que él mismo descubriera el zen y las tradiciones místicas de oriente. Y todo esto, porque de una u otra forma, el gusto de Cronenberg por los beat, define la personalidad de su cine.

Nada más visual y alucinante que El almuerzo al desnudo, ya que para construir una historia lineal en el cine, no es nada fácil entroncar alucinaciones irreales en ésta. Cronenberg crea un lenguaje propio en donde lo absurdo es el hilo conductor, de una manera horrorosa y transgresora. Por ejemplo, para Woody Allen el golpe dramático en sus guiones está marcado por el absurdo, pero desde la trinchera de lo mágico. Cronenberg, por su parte, siempre se apega al horror corporal y a la ciencia ficción, característica de los años ochenta y principio de los noventa.

En el trabajo ochentero de Cronenberg encontramos películas como: Telépatas, mentes destructoras (1981), Videodrome (1983) y Zona muerta (1983) en las que muestra una reflexión distopíca de como la sociedad ha entrado a una era en el que la ciencia o los avances tecnológicos y científicos pueden causar daños terroríficos y alucinantes a ciertos individuos. Con La mosca (1986) se consolida junto con John Carpenter (La cosa de otro mundo, 1982) y Wes Craven (Pesadilla en la calle del infierno, 1984) como los creadores de cine de horror contemporáneo.

La única vez que Cronenberg ha ganado una Palma de Cannes fue por Crash (1996), premio especial del jurado. No obstante, es un realizador con una capacidad innovadora. En los años ochenta se caracterizó por el terror psicológico de la ciencia ficción, inundando la pantalla de monstruos asquerosos y enfermedades que trastornaban, no sólo al personaje, sino al espectador. Con tramas pesadas, en donde parece no haber fin a todo esa podredumbre de los miedos más profundos, fantásticos e inimaginables. Siempre construyó una atmósfera perfecta para sumergirnos en mundos suburbanos ajenos a la realidad social, donde retrataban ciudades futuristas al estilo de Brasil (1985) y 12 monos (1995), ambas de Terry Gilliam.

Ahora es un asunto diferente, Cronenberg, al parecer decidió renovarse y no morir como un charlatán del celuloide, y eso pocos lo logran. Su nueva etapa como cineasta, desde mi punto de vista comenzó con Una historia violenta en el 2005, a ésta le siguen, Promesas peligrosas (2007), Método peligroso (2011) y su última película Cosmopolis (2012), por la que concurso en la competencia oficial de Cannes.

En sus últimos trabajos, vemos a un realizador más preocupado por las contradicciones humanas y los horrores emocionales, que viven dentro sus personajes, ya sea porque llevan una vida oculta, como sucede con los personajes de Una historia violenta, Promesas peligrosas y Un Método peligroso.
Los monstruos dejan de ser representados por seres fantásticos y asquerosos o enfermedades inexplicables, ahora son los demonios internos de los personajes: mentiras, vidas ocultas, perversiones, etc. En sus películas ochenteras e incluso noventeras, el hombre es víctima de las alucinaciones científicas o errores físicos y/o químicos.

Ahora la visión cambia totalmente, el hombre es quien destruye al hombre, dejando de lado, la visión romántica en la que la ciencia era la culpable de las catástrofes de la humanidad y asume una postura existencialista y liberal, que en los años setenta causó censura y polaridad en la sociedad: los seres humanos disfrutamos de la violencia y disfrutamos violentándonos los unos a los otros, sin importarnos los sentimientos de los demás, para muestra: Perros de Paja (1971), Rollerball (1975), Naranja mecánica (1971), El imperio de los sentidos (1976), El último tango en París (1972).

Cronenberg no necesita la palma de oro. Ahora falta ver Cosmópolis, su nuevo filme, con el que retoma, sus obsesiones recurrentes: las alucinaciones y los mundos alternos futuristas, no muy lejanos a una realidad constante. Por cierto, Carlos Reygadas en esta ocasión ganó como mejor director con Post Tenebras Lux (2012) la Palma de Oro en Cannes. Habrá que ver si es original y merecía premio o es un caso parecido al de Luz silenciosa (2007), una copia indirecta de Ordete (1955) de Carl Theodore Dreyer.

lunes, 21 de mayo de 2012

Ni una semana con Marilyn o ¿sí?


Ya lo decía Edgar Morin en su libro Las estrellas: mito y seducción del cine: “Con el advenimiento del cine sonoro, las estrellas han abandonado su papel original de dobles convertidas en heroínas magnificadas y florecientes, participan ahora en la vida cotidiana de los mortales. No son ya estrellas inaccesibles, sino mediadoras entre el cielo, la pantalla y la tierra”.
No podría estar más ad hoc esta reflexión de Morin para describir lo que sucede en la a película Mi semana con Marilyn. Pues el punto de vista desde donde se narra es de un joven, Colin Clark, que cree fervientemente en la magia del cine y hace un intento humanísimo por convertir a Marilyn Monroe en un heroína accesible para los mortales, reinventando a una estrella del cine en una mujer que con su presencia en los estudios de grabación es una mediación entre el cielo, la pantalla y la tierra.
Colin Clark es el tercer asistente de Sir Laurence Olivier en la película El príncipe y la corista(1957), dirigida por Sir Laurence y protagonizada por Marilyn Monroe. Colin es testigo de los problemas personales de Marilyn para poder realizar su trabajo en esta película y se involucra sentimentalmente con la diva. Colin busca justificar la adicción, los arranques depresivos, inseguros e infantiles de Monroe.
Aunque la película jura estar basada en hechos reales, es una visión muy particular de un tal Colin Clark, pero al fin de eso se trata, de creerle a un joven soñador, con aspiraciones de trabajar en cine, sin importar lo que eso implicará hacer. La vida le sonríe y Marilyn Monroe la mujer más deseada y bella de los años cincuenta lo voltea a ver. No obstante, la trama de la película carece de emoción verdadera, pues sólo se ven percepciones de un joven que creyó conocer y enamorarse de un pop icon. La historia no crea empatía suficiente con el personaje principal, Colin, pues no realiza actos inteligentes, atrevidos, morbosos o heroicos, es un simple espectador, que pretende entrar en la vida de una estrella de cine.
El filme mantiene al espectador incauto por tres motivos: por morbo de saber, qué le ve una diva del cine a un tercer asistente; en algún momento esperamos ver más del carácter de Marilyn Monroe, y queda muy empañado por el narrador, porque no la conoce y cree conocerla y ser el único, él lo dice, que entiende a Monroe y  por último es una película con una producción y realización bien cuidada.
La película Mi semana con Marilyn, obtuvo dos nominaciones para el Óscar por mejor actriz protagonista, Michelle Williams y mejor actor de reparto, Kenneth Branagh, de los cuales no ganó ninguno. Es una producción de la BBC, dirigida por Simon Curtis y basada en los dos libros de Colin Clark: The prince, the showgirl and me y My week with Marilyn.
Realmente la historia tiene encanto porque ¿a quién no le gustaría estar cerca de su pop icon favorito? Este sueño sólo reitera la fase del espejo en el espectador de cine, de la que habla Christian Metz, de tal manera que la situación cinematográfica a la que se ve avecinado el espectador durante la proyección reproduce los momentos clave que precedieron a la formación de su yo, es pues un descubrimiento y enunciación de una doble identificación. Por último se me viene a la mente algo que dijo Julio Cortázar sobre Charlie Parker y John Coltrane “mis dioses están en la tierra no en el cielo” ¿Será cierto?

Ficha técnica
Película: Mi semana con Marilyn (My week with Marilyn)
Dirección: Simon Curtis
País: Reino Unido y USA.
Duración: 99 minutos
Género: Biográfico, drama.
Actúan: Michelle Williams, Kenneth Branagh, Eddie Redmayne, Judie Dench y Emma Watson.
Guión: Adrian Hodges

miércoles, 2 de mayo de 2012

¿Y la película?

¿Y la película? Fue la pregunta que me hice al llegar al cine y no encontrar en cartelera la cinta mexicana, que quería ver, pues sólo tenía una semana de estreno. Los factores que impiden que el cine mexicano tenga más presencia en cartelera, son múltiples.

Lo cierto, es que el cine nacional ha sobrevivido y además demuestra su calidad y originalidad en el mundo. La situación es que las distribuidoras de las Motion Pictures Assosiation of America (MPAA) apoyan los monopolios de exhibición, admitiendo aumentar de manera progresiva el costo del boleto, quedándose con más del 50% del ingreso en taquilla.

Las majors imponen a los exhibidores mexicanos contratar la lista completa de la totalidad de sus películas por anualidad, condicionadas por los intereses de éstas, de la siguiente manera: ocupan la más alta y baja temporada el tiempo en pantalla, afectando el cine nacional.

Aunque éste ha comenzado a producir más, gracias al impulso de fideicomisos creados por el Estado, como el Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (Foprocine), el Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine) y el Artículo 226 de la Ley del Impuesto sobre la renta, no logra llegar a los públicos mexicanos para recuperar la inversión de su producción. Por ende, está en peligro su supervivencia.

Otra situación lamentable para nuestro cine es que los apoyos gubernamentales también benefician a las transnacionales en México como la Warner, Sony, Columbia Pictures, Universal, etc., para la realización de cintas en español, sin ser nacionales, lo que se traduce en una competencia desleal.
No se trata sólo de producir más cine mexicano, sino lograr su exhibición y distribución bajo condiciones prioritarias para éste y no para la industria extranjera. Las condiciones antes mencionadas, entorpecen que el cine en México vuelva a ser de barrio o un espacio social y cultural.

A grandes rasgos estos son los motivos por los que no encontré la película mexicana que quería ver. La pasaron a un circuito más lejano, logrando su invisibilidad. Con este modelo mercantil, nosotros como público estamos sometidos a una selección por imposición carente de oferta, en donde sólo encontramos las pelís de MAPP. Al darme cuenta de esto, me negué a la imposición y lo mejor que pude hacer fue ir por un helado de chicle.

miércoles, 25 de abril de 2012

El prodigio", simplemente nada asombrosa, de mal gusto

Boris Pasternak decía sobre el melodrama que debería haber una tendencia hacia la apreciación de éste una vez más. Pudiera estar de acuerdo con él sólo por su gran novela Doctor Zhivago, misma que propicia una de las mejores películas de la historia del cine, con el mismo nombre. No obstante me desagrada que se utilice el melodrama de una manera tan barata y común para enganchar al público a la taquilla.
El prodigio narra la historia de un bailarín de origen chino, Li Cunxin hijo de una familia campesina que nació durante la revolución comunista de Mao. Li es elegido para representar artísticamente a su país en América. Esta elección hace que conozca el éxito profesional, el amor y el exilio.
La vida del bailarín exiliado, Li Cunxin, es demasiado conmovedora por si misma, pues muestra la incapacidad del ser humano por decidir libremente y la fatalidad de la felicidad: siempre está condicionada por factores externos. Pero, la película exagera los aspectos sentimentales y patéticos de las situaciones con la intención de conmover al público.
Había olvidado como la gente ama el melodrama, claro ejemplo de ello lo encontramos en los filmes mexicanos, taquilleros y melodramáticos, por excelencia, como: Santa (1932), Pepe el Toro (1952), Aventurera (1949), Carta de amor (1944). Con esto quiero decir que aunque seamos un país con gusto melodramático por tradición (basta ver las telenovelas) no podemos permitir dramas de tan común y corriente realización.
Al mencionar estas películas sólo puedo coincidir con Boris Pasternak, en la reivindicación del buen melodrama, pero sobre todo en lo original, basta con ver Los Olvidados (1950) de
Luis Buñuel. La dirección de Bruce Beresford para El prodigio, es patética, un reflejo de su decadencia como director, pues no busca innovar o conservar un estilo propio, sino hacer replica para ganarse, de una manera fácil, las lágrimas del público.
Li Cunxin, quiere decir inocente de corazón yo recomiendo está película, no para las personas inocentes de corazón, sino para aquellas que quieran ser timadas por los recursos impregnados de malas costumbres musicales, narrativas y de dirección, en una película. Por lo dicho El prodigio es un filme de muy mal gusto.

Ficha técnica
Título: EL prodigio
Título original: Mao’s last dancer
Dirección: Bruce Beresford
Guión: Jan Sardi
Productor: Jane Scott
Actuaciones: Chi Cao, Bruce Greenwood, Suzie Steen.

domingo, 15 de abril de 2012

Ya lo hecho pecho, ven y dame un beso, Aquí entre nos


¿Qué puede más, el orgullo, el miedo o las ganas de querer estar con alguien? Algo que nos preguntamos constantemente y que sabe plasmar Patricia Martínez de Velasco de manera fácil y cómica en su opera prima Aquí entre nos.
Patricia Martínez de Velasco debuta como directora y escritora de largometrajes de ficción con esta película mexicana de género cómico, que al parecer ya está siendo un gran éxito en taquilla.
La historia gira entorno a la vida de Rodolfo Guerra (Jesús Ochoa) y la de su familia. Todo cambia cuando Rodolfo decide no ir a trabajar porque siente que su mujer y sus tres hijas lo tratan sólo como proveedor de su casa. El día que Rodolfo decide faltar al trabajo se da cuenta que vive en un mundo de complots y fingimientos que tendrá que descubrir, pese a sus consecuencias.
Martínez de Velasco cuestiona el núcleo familiar tradicional mexicano, sin embargo los tintes románticos se hacen evidentes a lo largo del filme. Por ello no deja más que una reflexión dulce y entretenida para un público ávido de distracción, de la cual la tesis central es: !Valora este amor! Lo que se agradece, es el respeto al espectador, pues el resultado en pantalla es un producto de calidad tanto por su historia como por su realización.
De trama simple y de dirección clásica, Martínez no crea un estilo propio ni de innovación, no obstante rescata los clichés de la vida cotidiana de la clase media mexicana y dota a su película de identidad nacional.
Si se piensa en el cine como industria se tendría que pensar en los mercados. Del 2010 al 2011, el incremento en la asistencia a cine nacional fue del 21%, por otra parte, el incremento en la producción de cintas mexicanas de los últimos años se ha reflejado en un crecimiento considerable de los títulos nacionales en cartelera**.
El cine mexicano puede aprovechar esta buena racha y seguir haciendo análisis de mercado para que el público vea el cine que se hace en México, con películas de calidad no pretenciosas como Aquí entre nos, que sin duda tiene una buena dosis de conciencia para todos aquellos que tienen indecisión en el corazón.
Ficha técnica
Título: Aquí entre nos País: México Productora: Cuévano Films, EFICINE. País: México Dirección: Patricia Martínez de Velasco Guión: Patricia Martínez de Velasco
Reparto: Jesús Ochoa, Carmen Beato, Diana García, Giovana Fuentes, Giovanna zacarías, Camila Risser, Alejandro Cuétara, Fernando Borches, Camila Fuentes, Lizardo, Patricio Castillo, Fernando del Paso, Norma Angélica, Álvaro Guerreri, Julio Bracho, Plutarco Haza, Julio Casado.
Formato: 35 mm
**Anuario estadístico de cine mexicano 2011, Instituto Mexicano de Cinematografía, p. 18.